¡Bienvenidxs! Mi nombre es Alessandra y te invito a dar un paseo por este espacio. En este blog hablaremos de educación, psicología y cocina. ¡Sí, las tres juntas!
Todos ejercemos un rol dentro de un grupo, eso lo hemos aprendido tanto en nuestras asignaturas de Psicología Social, Social de Grupos y La Organización y sus Procesos. Todos somos alguien dentro de un conjunto de personas, cumplimos un papel, ejercemos una tarea y desarrollamos ciertas habilidades.
Hace unas semanas atrás, antes del feriado del 12 de octubre, vimos en la clase de organizacional los conceptos de grupo y equipo. Un grupo, por un lado, es un conjunto de individuos que tienen una meta en común, por ejemplo, los animalistas. Pero un equipo es mucho más que un conjunto de individuos, si bien también tienen una meta en común, por ejemplo, ganar un partido o desarrollar un proyecto, lo esencial es que guarda relación con que este equipo es variado y cada uno cumple una función, o un rol, que permite, en conjunto, desarrollar la tarea.
Uno espera que al ingresar a la universidad (sea la primera, segunda o hasta tercera vez) logres encontrar a esos individuos que te permitan formar tu equipo, donde cada uno ejerza su rol y podamos salir adelante entre todos, generando al fin y al cabo, esta interdependencia más que necesaria dentro del ámbito educativo. Desde el primer día creo haber encontrado a mi equipo, a esos individuos que hacen que el día a día en el proceso de obtención de un título profesional sea un poco más llevadero. Son "mis personas", con quien puedo contar siempre, no solo como amigos en lo afectivo, sino que en cualquier trabajo, evaluación o entrega que debamos realizar. Cada uno de nosotros cumple una función que luego permite que se vaya formando el trabajo final.
No es como ese meme donde cada uno hace una parte y después "se une", sino que efectivamente tenemos roles dentro de los trabajos, donde, por ejemplo, suelo estar a cargo de las estructuras de los informes, teniendo en cuenta mi experiencia en armado de tesis (no me genera mucha satisfacción saber que se viene la tercera); por su parte, la Maca suele ver la redacción y los detalles para que quede "bonito"; Javier le entrega lo formal; Thiare proporciona los datos duros y el entendimiento más profundo de teorías o estadísticas; la Cote es nuestra encargada de difusión, contactos y elementos más sociales. Cuando nos toca hacer trabajos sin los otros la sufrimos mucho, porque tenemos un ritmo de trabajo muy marcado, donde siempre todxs sabemos de todo; no existe "tú parte" o "mí parte", si uno cae (sobre todo en el sistema online), entra el que logra enchufarse más rápido, pero siempre en colaboración, nunca en la búsqueda de brillar más que el otro.
Para muchos somos el grupos de los "mateos", y probablemente sí, tenemos buenas notas. Pero es más que eso, nuestro proceso de trabajo tiene que ver con la reflexión y el entendimiento. Si uno de nosotros está "cojo" en algún concepto entre todos buscamos la manera de que logre interiorizar la idea, jamás vamos con la misión de aprendernos de memoria las cosas, porque, como ya hemos aprendido no solo en este ramo sino que en todos (de forma indirecta, claramente), el aprendizaje memorístico no sirve y no incorpora nada. Al final, como diría Freire, seguiríamos en una educación bancaria más que en una la concientización y la liberación, específicamente por medio de la reflexión y el diálogo, elementos base en nuestro proceso durante el trabajo en equipo, aumentando así, nuestras habilidades sociales. A pesar de que todos somos más o menos reservados (sin contar la Maca), el buen ambiente que hemos generado ha permitido que poco a poco nos vayamos soltando en ciertos temas sociales. Nuestras habilidades comunicacionales aumentan en este círculo de confianza y, por ende, nuestra capacidad de entregar de mejor forma nuestros conocimientos.
Creo que con el trabajo del certamen 2 es como mejor puedo evidenciar este proceso. Si bien el trabajo es en pareja, entre todos nos hemos ayudado, aportando páginas de vectores para las gráficas, elementos teóricos y aspectos audiovisuales. Con la Maca nos dividimos las tareas de qué hacer para disminuir la carga del certamen; ella está chocha jugando a ser directora de cine y por mi parte me encargué de los aspectos teóricos, lo cual se me hace bastante más fácil que intentar hacer ediciones de videos. Pero, a pesar de tener funciones demarcadas, entre ambas ejercemos la co-responsabilidad dentro de este trabajo, no son tareas aisladas unas de otras, sino, por el contrario, entre sí generan lo que finalmente queremos entregar. Aunque la Maca no sea fan de los ramos que involucren pensar en niños, teniendo en cuenta que un ramo de educacional es equivalente a colegio = niños = monstruos para ella, no puede negar que ha a aprendido mucho y más de lo que se esperaba al hacer este video, aunque no haya estado a cargo de lo teórico. Así como yo he aprendido algo de audiovisual al grabarme una y otra vez para incorporar los cuadros de diálogo.
Ya a medio camino del semestre, y mirando para atrás cuando en alguna de mis entradas me negué profundamente a aceptar la modalidad de evaluaciones de este ramo, debo admitir que sí ha generado un cambio en mi forma de aprendizaje. A pesar de que algunos de los contenidos, autores y teorías algo las manejaba, no existe ningún momento en que no esté aprendiendo algo nuevo o re-aprendiendo. Sobre todo, porque además e incorporado a mi pololo dentro de este aprendizaje.
Benja, a.k.a Mr. Ben, es profesor de básica en un colegio privado del sector oriente y me ha ayudado con algunos conceptos asociados a educación desde que me metí al magíster y hasta el día de hoy que tengo ramos de educacional en psicología. En algún momento, cuando vimos "aprendizaje" en la ayudantía de Bachillerato, le mostré el control sobre autores clásicos (Vigotsky, Bandura, Bruner, Ausubel), en algunos acertaba y en otros quedaba marcando ocupado. Creo que él de alguna forma me inspira a ser mejor ayudante y docente para mis estudiantes, porque en pandemia he visto cómo ha ejercido su rol de profesor y su rol como líder de su equipo de profesorxs. En más de alguna ocasión le he ayudado con consejos para dar ánimo a sus compañeras de trabajo que ya no dan más, pero con sus gifs o frases de películas, siempre les saca una sonrisa dentro del caos. Sin ser él compañero mío de carrera, ha aportado en todo sentido a mi aprendizaje, siendo algo así como mi andamio pensando en Vigotsky, y, a su vez, potenciando al máximo mi Zona de Desarrollo Próximo. Quizás no en conceptos como tal, pero sí en estrategias de cómo sacar a flote lo mejor de mí.
Mr Ben en acción.
La resiliencia es algo que lo define mucho, así como a su historia familiar. Sus abuelos sobrevivieron al Holocausto y el salir adelante por sobre todas las cosas siempre ha sido algo así como un lema para su familia. Quizás por eso también es tan buen líder. Cuando leí que dentro de los aspectos que se recomendaban, o se esperaban, que incluyéramos en esta entrada el pensar en la película Freedom Writers es pensar, por un lado, en el Benja por su historia familiar y cómo nuestra experiencia y nuestra historia marca nuestro aprendizaje y posterior vivir; como también pensé en las vivencias que hemos tenido en este ramo.
Dejando de lado el contexto vulnerable a nivel socioeconómico y los temas raciales de la película, Hilary Swank, en su papel de profesora busca generar un cambio en sus estudiantes y en su entorno incorporando nuevas formas de evaluación y que estas sean por medio del trabajo en equipo, que exista una meta entre todos (en este caso el traer a quien escondió a Anna Frank en su hogar) y, a pesar de las adversidades, lograrlo, sin importar lo que los demás crean de ti. Aquí los docentes, tanto Mr Ben como usted se han enfrentado a la adversidad, a un contexto complejo y desconocido de cómo educar. Y la misión es la misma, lograr que los estudiantes se motiven a aprender, pero por sobre todas las cosas, de forma colaborativa, donde tanto nosotros como estudiantes aprendemos como los profesores, y donde el desafío se ve interferido por esta distancia obligatoria, pero que ha permitido que a veces no se sienta tan fuerte y sigamos trabajando juntos.
En sí, en el ámbito universitario es menos complejo pensar en lo colaborativo de forma online y en pandemia. Pero, ¿qué pasa con los docentes que se encargan de la primera y segunda infancia? El exceso de exposición a pantallas no está recomendado para los más chiquititos, y en la semi presencialidad tampoco van a poder compartir ni trabajar de la misma forma que hacían en un mundo sin pandemia. Esta es una interrogante que queda, me imagino, y a la cuál todos en el área de la educación escolar se siguen viendo acomplejados. ¿Qué pasa con aquellos colegios donde la forma de trabajo colaborativo es por medio del WhatsApp de apoderados? Teniendo en cuenta, además, que no hay acceso global a internet y menos a dispositivos electrónicos.
Parte de nuestra labor como futuros psicólogos es darnos cuenta que la educación nunca ha sido equitativa ni igualitaria, que muchas de esas brechas a nivel emocional se dan, principalmente, por un déficit en la educación y no solo en contenidos, sino que también en el ámbito emocional. Al vivir en un entorno de carencias económicas, en algunos casos, puede llevar a carencias afectivas, y, por tanto, a muchas dificultades a lo largo de la vida del ser humano. Me hace sentido que de eso es lo que se dieron cuenta muchos de los teóricos del aprendizaje, y que si bien está en nosotros (como sociedad) cambiarlo, hay ciertos elementos que necesitan una transformación total antes de pensar en que, por ejemplo, el aprendizaje es y será siempre colaborativo.